lunes, 25 de febrero de 2013

UNA SOLA PIEZA, MUCHAS OPCIONES


 Hoy toca un "kit kat" en cuanto al viaje y vuelvo rápidamente a mi mundo "trapitos", aunque sea comentándoos un detalle, y de manera "express".... y es que al colocar estos días la mochila de viaje, tuve que reordenar muchas cosas, y entre ellas mi fiel pañuelo, que tanto me ha acompañado en India y aún lo sigue haciendo... lo compré el año pasado en la tienda New Yorker por unos 10 € y la verdad que "me está cundiendo" el dinerillo invertido en él..

 Me ha servido como complemento sin más, para cubrirme los hombros al entrar en los templos, o disimular un escote demasiado pronunciado para el país visitado, para completar looks por sus colores (dentro de la poca variedad de modelos que te permiten lucir las contadísimas prendas que se llevan en la mochila), para hacer más llevadero el calor intenso e incluso para hacer el tonto.... 


 Ya en la última etapa de India le dí algo de tregua porque hice otra adquisición más... (este nuevo pañuelo amarillo os lo enseñé en un post anterior) 


Pero en Tailandia lo he recuperado y he querido que me acompañara de nuevo ejerciendo de vestido - pareo (podríamos decir)....



Después de toda esta "retaíla", lo que quiero decir es que a un pañuelo, pasmina o similar se le puede dar mucha vida. Lo cierto es que yo no varié mucho a la hora de colocarlo, pero para que veáis unas cuantas formas más y si os animáis, hagáis uso de ellas con los vuestros, hoy os enseño como curiosidad un vídeo que reproducían en una tienda del MBK Center de Bangkok que enseña muy bien paso a paso diferentes maneras de ponerlo. Espero que si os falta alguna por descubrir, os animéis a probarla y abrigar o adornar vuestros bonitos cuellos de una forma distinta. 



 Disfrutad!!
Besos, 

Rebe







domingo, 24 de febrero de 2013

DESTINO.... DESCONEXIÓN TOTAL

 Y después de playa.... más playa. 

 Después de varios días en Kho Lanta, nos apetecía cambiar de isla, así que nos pusimos delante de un mapa y marcamos con el dedo la elegida.... Ko Chang ( pero la que hay en el Mar de Andaman, al oeste del país, no la que está situada en el golfo de Tailandia... hay dos que se llaman igual...), una isla muy pequeñita pero ideal para desconectar al 100% del mundo. 

 Pero claro, para ir de una a otra no podíamos llegar dando brazadas.... así que tocó volver a coger el ferry, pasar por Krabi y allí tomar un autobús que nos llevaría a Ranong, una ciudad costera desde la que poder coger el correspondiente barco a Ko Chang por 150 Bats ( o lo que es lo mismo, unos 3.75 €). Así que después de un viaje de unas cuantas horas (de esos que son habituales por aqui.... de los de la misma distancia que cruzarte España de punta a punta y volver en el mismo día) en autobús, llegamos por la noche a Ranong, buscamos rápidamente una Guest House y ahí nos quedamos dos días hasta coger el barquito que nos llevara de nuevo al paraíso.

 Ranong no es demasiado grande, tiene una calle principal, la del "market" donde puedes encontrar eso mismo, un mercado ENORME, lleno de puestos de comida durante todo el día, o de ropa, fruta y muchas cosas más por la mañana, naves industriales (se podrían llamar así perfectamente) con miles y miles de perchas, llenas de ropa evidentemente y muy muy barata...y tiendas de segunda mano (donde me probé unos zapatos que me encantaron!!). 



Además de esto, y como conoceríamos después de nuestro paso por Ko Chang, a la vuelta a la civilización, hay un parque en el que se encuentra un pozo del que sale agua a 60º directamente de la tierra, o una explanada con el suelo preparado para que la gente se tumbe y alivie sus dolores de espalda o simplemente se relaje, eso si, con la previa advertencia de que NO estés más de treinta minutos o puedes terminar como un huevo frito, además de un enorme buda en medio de la montaña al que se accede por una larga escalera.... Todo esto nos lo enseñó a la vuelta de Ko Chang un nuevo amigo que conocimos por casualidad, Benz, y que nos hizo de perfecto guía. 



Pero a lo que voy..... y es que después de ese par de días en Ranong, cogimos en su puerto una barcaza que después de un trayecto de 45 minutos aproximadamente (tal vez algo menos... tal vez algo más...después de todo por aquí vivo sin reloj) nos dejó en la orilla, literalmente, bajándonos de la misma por una escalerilla al agua y andando a tierra firme, cual descubridor de un nuevo mundo. Así llegábamos al que se convirtió en nuestro particular paraíso. Una isla pequeña, con la costa oeste como la más concurrida  (por llamarlo de algún modo porque aún teniendo muchos grupos de bungalows llenos de alemanes, es un remanso de paz) y poco más, en la que todo el mundo se conocía y a la que la gente normalmente va a pasar largas temporadas, como músicos, escritores... bohemios en general que buscan inspiración. 
Las playas, una delicia, la comida otro tanto de lo mismo, y el saber que no hay nada que hacer, hace que el mínimo estrés se vaya fuera. Levantarse al amanecer, darte una carrerita por la playa, un buen desayuno y a investigar un poco la isla, leer, escuchar música, sacar fotos...en fin, descanso total. Recomendable 100% y un destino incomparable para pasar un bonito San Valentín. 

El alojamiento depende de los bungalows en los que uno se quede, pero rondan desde los 350 a los 600 B. más o menos ( de unos 8 a unos 15 € la noche redondeando), aunque si tienes suerte y regateas, tal vez puedas conseguir que el precio se rebaje, como nos pasó a nosotros, con la mochila a cuestas, cuanto más bonito, bueno y barato... mejor. 




Relax total!!!!!!


E increíbles atardeceres...


Desde luego dan ganas de quedarse aquí y no moverse...

Pero después de unos cuantos días, volvimos a Ranong y allí pudimos pasar un gran día con Albert!!! Un buen amigo de Urtzi, al que yo tuve el placer de conocer (me encantó pasar el día contigo Albert, espero que volvamos a vernos pronto y tenga la oportunidad de conocer a Ana, un abrazo enorme!!) y con el que apuramos muy buenos momentos. 

Que Tailandia es un paraíso, no es la primera vez que os lo digo, y es algo bien sabido.... Desde luego destino a repetir. 

Disfrutad!!!

Besos, 

Rebe








miércoles, 20 de febrero de 2013

ANOTHER DAY IN PARADISE


Llegó el momento de buscar un poco de relax después de tanto jaleo, aún no teníamos el destino elegido cuando ya íbamos cargados con las maletas camino de la estación de autobuses. Vamos, que decidimos dónde ir sobre la marcha, por sorpresa... así que nos cogimos un taxi en Khaosan Road, llegamos a la estación, compramos un par de billetes... unas horas de espera y emprendimos camino hacia una de las islas del Mar de Andaman. 

 Después de unas cuantas horas de bus con sus correspondientes videos musicales de karaoke en tailandés y ferry, nos plantamos en Kho Lanta, una isla de unos 30 kms, preciosa, eso si, cargadita de resorts de lujo y turistas, aunque también, por suerte, algún que otro alojamiento más económico. Para llegar allí teníamos que pasar por Krabi, pero no llegamos a pararnos en esta ciudad costera, preferimos ir "del tirón" a la isla y empezar nuestra desconexión total del mundo. 







 Después de un buen rato buscando alojamiento, porque evidentemente por aquí también íbamos a la aventura, sin reserva alguna, e ir comprobando que todo estaba ocupado, dimos con una mujer que gestionaba una guest house, la cual a pesar de estar completa ese día, nos ofreció su casa, así que el primer "hotel" de una isla fue la casa de un local, toda una experiencia y una habitación decorada con montones de fotos del Manchester United.... es lo que pasa por tener un hijo forofo del fútbol... estuvo muy divertido, fue como volver por un día a tener 15 años y estar en un cuarto lleno de fotos tus ídolos. 




 Al día siguiente nos armamos de valor (porque para coger las mochilas con semejante calor y ponerte a andar hasta dar con algo.... a veces puede resultar de valientes) y comenzamos a buscar el siguiente techo donde cobijarnos; menos mal que en una parte del trayecto nos salvó del calor un turista y su ranchera, muy amablemente nos acercó un poco hasta que llegamos a la carretera en la que empezaban a estar los alojamientos, por lo que nos pudimos ahorrar unos cuantos minutos de caminata bajo un sol de justicia; y como es de bien nacidos ser agradecidos, y éste fue un agradable favor, tras las correspondientes gracias comenzamos la búsqueda. El premio final se lo llevaron unos bungalows (Mama's bungalows) que estaban muy cerquita de la playa. Pero claro, para moverte en semejante isla, necesitábamos algo más que nuestras piernas, así que alquilamos un par de días una moto y nos pusimos a recorrerla. 





 La verdad que es preciosa, con toda la costa plagada de resorts y bungalows... una zona con "más vida comercial" dirigiéndote un poco más al interior, con mercados de ropa, de fruta, muchos puestos de comida (comer en Asia en la calle es más barato que hacer la compra y prepararlo en casa) y su pueblecito, que incluso recordaba un poco al oeste por cómo estaba diseñada su calle principal. Kho Lanta tiene playas bastante grandes en las que no hay demasiada gente, y algunas de ellas de arena blanca y agua cristalina, la verdad que se empezaba a saborear a gusto las mieles del paraíso. 






 Un día descubrimos a Dumbo, bueno, un elefante pequeño. Le tenían encadenado como reclamo para hacer tours por la isla, fue un horror verle asi, muy triste!!! pero no pudimos evitar acercarnos a él y acariciarle, y después de eso nos fuimos con muy mal sabor de boca, me lo hubiera llevado conmigo!!!!! lo malo es que me quedaba poco hueco en la mochila... el champú ocupa demasiado.... 




 Una isla tiene "poca cosa" salvo sus playas, sus señales advirtiendo sobre tsunamis, su naturaleza y sobre todo su tranquilidad, así que fueron unos días perfectos para desconectar, disfrutar del mar, de sus paisajes, de su comida, su gente, de alguno de sus chiringuitos... en definitiva, relax total. 






(Estas dos fotos me gustan especialmente porque están tal cual las hicimos, sin retoques de ningún tipo, y es que aquí los atardeceres son increíbles!) 




 Tras unos días de descanso emprendimos camino a otra isla más, pero antes de eso, en el bus que nos llevaba al ferry y Krabi conocimos a una familia vasca encantadora!! Fue un placer hacer ese trayecto con vosotros Aitor y Ainhoa, y con vuestros preciosos peques!!! (Por cierto!!! Ainhoa... no te encuentro en face... :( ,  me encantaría poder contactar contigo!!)  Tras este llamamiento personal... me despido hasta el siguiente "capítulo" (esto va para mis amigos Mar y Néstor que siguen "la serie" jeje, besos chicos!! ;) ) donde os hablaré un poco más sobre otro rinconcito de este increíble país

 Hoy me voy con una canción que nos acompaña por Tailandia... y es que estos sitios invitan a querer escuchar canciones de "buen rollito playero"..






 Mientras tanto....

 Disfrutad!!!
 Besos 


 Rebe 





domingo, 17 de febrero de 2013

SAWADEE KA


Ya os adelanté que el paso por India había acabado…. Todo durante la estancia allí fue bien, pero ya que parece que es tradición que todo el que vaya a India tiene que ponerse  malo… yo decidí cogerme una buena gastroenteritis de despedida…  No adrede claro, pero bueno, la última noche nos fuimos todos a cenar a un restaurante y yo no me llevé muy bien con lo que tomé. El caso es que me marché cumpliendo la tradición… no podía ser menos.

 El vuelo salía muy pronto, asi que tocaba un buen madrugón o bien decidir trasnochar y camino al aeropuerto. ¡Teníamos muchas ganas de llegar al nuevo destino!. El vuelo fue corto, de unas cuatro horas y bastante tranquilo.  La compañía con la que volamos de India a Thai era una de bajo coste que se llama Indigo. He de decir que está bastante bien, así que si alguna vez os veis en la misma situación, no es mala opción viajar con ellos. 


Pero a lo que voy… llegamos a Bangkok, a su ENORME aeropuerto, y tras hacer el correspondiente cambio a la moneda local ( el Bat) nos fuimos a desayunar algo. Era hora de poner los pies en las calles de Tailandia, y nada más cruzar las puertas de salida lo primero que sentimos, además de felicidad…. Fue un calor increíble!! Atrás dejábamos temperaturas agradables, pero de golpe nos plantamos en pleno verano, todo un placer.

Para mi el camino del aeropuerto a la guest house se me hizo un poco largo… más que nada porque como os he dicho andaba un poco floja, pero bueno, después de coger un tren, el metro y un taxi…. Llegamos.  El alojamiento elegido fue la PC Guest House, bastante humilde y baratita para donde está situada, y es que está justo al lado de Khao San Road, una calle famosa no, lo siguiente ( si habéis visto la película de “La Playa” por ejemplo, es la calle donde Leonardo Di Caprio empieza su viaje), llenísima de turistas, con mucha actividad que a la mañana siguiente pasa factura ( hicimos un amigo felino que podría corroborarlo) , pero perfecta para un par de días y más cuando vas de mochilero, nos costó 200 Bat por noche (unos 5 € redondeando) .  El caso es que llegamos y nos fuimos a pasear por Khao San.  Mis compañeros de viaje se comieron un señor Pha Tai (son como noodles con verduras, huevo y más cosillas… hecho en un wok), yo solo lo probé y estaba buenísimo. De lo que no me privé fue de un zumo natural que me devolvió la vida. 



Pero con lo que empecé a “abrir apetito” fue con la ropa….. como no. En Tailandia puedes encontrar de todo, en Khao San en concreto, sobre todo ropa veraniega,  muchas falsificaciones, unas de mejor calidad que otras, pero puestos y puestos…. Está plagada. Teniendo en cuenta que en Tailandia tienes que pasar por Bangkok para moverte a cualquier parte del país, y la mayor parte de la gente que viene es por turismo y por sus playas, pues lugar perfecto para encontrarte camisetas de tirantes, gafas de sol, bikinis… etc  y no digo esto solo por los puestos… por la propia gente, todos turistas, bronceados, como los puedes encontrar en cualquier playa en pleno agosto.

Aquí estuvimos un par de días, era el inicio del paso por Tailandia, pero como  para marcharnos del país regresaremos a la capital, entonces volveré otros cuantos días y aprovecharé para visitar el MBK ( un enorme centro comercial repleto de nuevas tecnologías) , el mercado de Chatuchan ( donde podré ver ropa hasta hartarme…. Bueno, esto tal vez sea algo complicado, dejémoslo en ver ropa hasta que me cierren el centro)… ya os contaré a qué ha dado tiempo antes del siguiente paso…. No adelantemos acontecimientos.

 El caso es que en ese par de días pudimos , además de saturarnos de Khao San, ver varios templos budistas, visitar la zona del palacio Real ( en esta ciudad además encuentras fotografías del rey constantemente, y ojito con faltarle el respeto lo más mínimo… te buscas un problema),  varios parques muy tranquilos; en uno de ellos pudimos ver junto al rio el primer día un bonito atardecer mientras un grupo de personas, entre ellas muchas señoras mayores charlaban esperando a alguien vestidas con chándal… a lo que pensé…”qué monas, seguro que se van a poner a hacer tai chi”… pues ejercicio hicieron si, pero una señora sesión de aerobic!!! (ay…. Lo que me acordé yo de ti RA y nuestras sesiones de fitness y gap guapa!!) 





El otro parque también era una gozada… perfectamente cuidado, junto al palacio, con muchas cabañas de madera, lagos, zona de bonsáis o lo que es lo mismo, árboles de mi tamaño, un gimnasio algo oxidado pero muy útil…. y unos lagartos de metro y pico enormes!!! (esto no me gustó tanto como podréis imaginar los que me conocéis… pero bueno, no salí corriendo… que ya fue todo un avance, es más!! Estuve bastante cerca mientras le hacíamos un book fotográgico jajaja) , te daban ganas de quedarte todo el día allí. Me recordó muchísimo a mis parques preferidos de Madrid… qué bonitos la Quinta de Suances, el Capricho o el Templo de Debod!!... Pero vuelvo a Bangkok… y el caso es que éste se ha convertido “en mi parque favorito” de la capital tailandesa. Recorrimos mercados de comida, vimos figuras hechas con cuerda y hasta el autobús de los Transformers o los taxis perfectos para mi Patry, gimnasios en plena calle de Muay Tai… hay montones de cosas y es que en una ciudad como Bangkok solo puedes esperar encontrar tal cantidad de cosas que no terminarías nunca de enumerar, haciendo honor al tamaño de la ciudad en la que se encuentran…









En cuanto a la comida, he de decir que me encanta, no pica nada!!!! Jeje y está bastante rico. Para mí lo mejor, la fruta, me encanta y ahora estoy aprovechando a comer toda la que puedo, está muy barata y además de las comunes, digamos, como plátanos, piña, sandía, melón… las autóctonas son muy sabrosas. Hasta la fecha mis preferida es el rambután. Es complicado explicar el sabor, es carnosa y con un sabor parecido a la uva .
El segundo día Urtzi y yo decidimos que era hora de movernos de allí, ya que nosotros estaremos menos tiempo que el resto de los chicos en el país y por tanto llegó el momento de separarnos de nuestros bandidos preferidos, así que tras la despedida, era hora de acostarse pronto ya que nos esperaba un viaje de unas cuantas horas hasta el próximo destino. 


Aunque ya no estemos cada día al lado de los chicos, y hayamos emprendido camino por separado, vienen con nosotros. Ha sido toda una experiencia vivir India todos juntos, y por supuesto estaremos en contacto para continuar este viaje de algún modo con ellos.
Lore, Mikel, Jota: Ha sido todo un aprendizaje y una experiencia increíble y agradable vivir todo esto con vosotros!!
Bandidos, ya os apreciaba muchísimo antes de volar al otro lado del mundo, y ahora he de decir que os quiero  mucho pequeños!!  Siempre os estaré inmensamente agradecida por contar conmigo para esta aventura!!!  Disfrutad muchísimo de cada momento,  porque cada instante será único e irrepetible, seguid plasmándolo tan bien como sabéis!!!


 Como decía, era momento de partir… y aquí ha comenzado el viaje particular al lado de una persona maravillosa, de la que agarrada a su mano estoy conociendo un país precioso, mi pequeño gran tesoro



 Es momento de descubrir un paraíso, os recomiendo venir  a Tailandia, su gente es muy amable y respetuosa, y el paisaje… qué decir…  solo con ver cualquier foto del país os podéis hacer una pequeña idea…. ALUCINANTE.

 En la próxima entrada os chivaré cuál fue el siguiente destino a Bangkok… nada que ver con la gran urbe

 Solo me queda deciros…..

 Disfrutad!! 
 

 Besos,
 Rebe