jueves, 3 de enero de 2013

CRUCE DE CAMINOS...


 En el post anterior os conté la experiencia de la visita al Taj Mahal, pero en Agra además paseamos y descubrimos el pueblo junto con nuestros chicos mezclándonos de nuevo con la gente y probando sus delicias como no podía ser de otra manera 




 Pero llegó el día de marcharnos y nos fuimos directos a coger el tren a la típica estación india, y digo típica porque lo normal por aquí es que en ella la gente cruce de un andén a otro por las vías, o esté plagada de ratas, pájaros o monos. Si no fuera así... perdería su encanto.



Después de un laaaaaargo viaje de 15 horas en tren... por fin llegamos a la siguiente parada de este señor viaje: VARANASI  ó  Benarés.



Volvíamos a encontrarnos con el caótico tráfico de India, una gran ciudad repleta de gente para no perder la costumbre, pero en este caso con la particular cotidianidad de sus ceremonias. Y es que Varanasi, entre otras cosas es famosa por las cientos de cremaciones que se hacen en público cada día, pero de esto os hablaré dentro de unas pocas líneas...

Llegamos muy temprano, así que después de tomar un té en la estación y organizarnos, era hora de coger un autobús y luego un tuk tuk que nos dejara en el centro de la ciudad para poder buscar alojamiento.

De esta ciudad han escrito cosas como: "Benarés es más antigua que la Historia, más antigua que las tradiciones, más vieja incluso que las leyendas, y parece el doble de antigua que todas juntas” (éstas en concreto fueron palabras del novelista Mark Twain) y lo cierto es que en ella se respira historia sin lugar a dudas

Varanasi está repleta de callejuelas en su casco antiguo, que se convierten en un laberinto. Da igual la cantidad de veces que pases al día por ellas, seguro que siempre encuentras una nueva o te pierdes. En ellas ves de todo, cientos de tiendas, puestos o locales de comida, mujeres planchando para sacar algunas rupias, vacas, motos....Es como "un concentrado" de las grandes avenidas en serpenteantes y estrechas callejuelas.








Es un importante centro de peregrinación para los hindúes, ya que la consideran la antigua casa del Dios Shiva. Además, a solo 10 km, en Sarnath, Buda predicó por primera vez el budismo. En definitiva, es un lugar de paso obligado y culto  para muchos fieles.

Pero como gran ciudad que es, no pueden faltar las calles centrales atestadas de gente, de comercios, puestos de fruta, policias, sadhus pidiendo, de vez en cuando algún que otro "meadero" , y por supuesto el tan "querido" tráfico, que para esquivarlo lo mejor es meterse de lleno en él...en definitiva el cotidiano caos de aquí.





Nuestra estancia aquí fue larga, así que tuvimos tiempo de sobra para empaparnos bien de muchos de sus rincones, pasear por los numerosos Ghats (que aquí más que en cualquier lugar tienen un importante papel), mezclarnos aún más con la gente, vivir días de mercado y empezar a hacer alguna que otra compra de recuerdo...


Aquí puedes encontrar edificios muy antiguos y otros que no lo son tanto, aunque.... hasta los más "jóvenes" andan un poco descuidados...
Es bien sabido que la comida india es MUY especiada y picante, así que confieso que aquí "volví a los orígenes"... descubrí una Bread Bakery en la que hacían una comida occidental buenísima y no pude resistirme... Después de tantos días necesitaba por ejemplo pan con aceite de oliva y tomate, o pastas y ensaladas como el respirar... así que me convertí en cliente habitual y mi estómago me lo agradeció.




Antes os he comentado por encima que Varanasi tiene muchos Ghats (zonas de baño, culto y muchos más rituales) y que es muy conocida por las cremaciones. Bueno, os cuento un poco más acerca de estas ceremonias...

En toda la ciudad hay dos Ghats que se dedican exclusivamente a las cremaciones. En uno de nuestros paseos, estuvimos hablando con uno de los propietarios de una de las muchas, digamos, "funerarias" de la ciudad. En uno de ellos se practican las cremaciones de la gente más pobre, y en el otro (al final de la ciudad ) y más grande, se llevan a cabo otras de familias más "pudientes".  Desde luego aqui se respira el cruce de caminos entre la vida y la muerte...
Lo más normal de Varanasi es que cada diez minutos tengas que pararte en medio de la calle para dejar paso al cortejo fúnebre, que consta de unos cuantos miembros de la familia del difunto, por norma hombres, cuatro de ellos llevando a hombros al mismo, el cual va únicamente tapado con telas, y todos ellos van entonando siempre un mantra, el mismo mantra de hecho en todas las ocasiones. Yo llegué a perder la cuenta de las veces que lo veíamos, y aunque al principio es chocante, termina convirtiéndose en algo de lo más normal incluso entre nosotros. Pero bueno, en realidad aún así no deja de ser algo impactante, sobre todo cuando no van bien tapados.
Es bien sabido que está prohibido ( o al menos si eres una persona respetuosa lo cumples) hacer fotos en los ghats en los que se llevan a cabo las cremaciones, aunque puedes ser testigo de las mismas sin problemas.
Al cabo del día se incineran como unas 200 personas, así que lo más normal es que veas unas cuantas, aunque no sea tu intención y es que mucha gente "viene a morir" a esta ciudad.
Dentro de lo que es la ceremonia de cremación, hay muchos rituales a su vez. La persona con la que estuvimos hablando nos lo explicó muy bien, y os aseguro que es mucho más complejo de lo que parece. Podría explayarme dando mil detalles, pero os contaré algunos tan solo, como por ejemplo, que lo  más caro de todo para las familias es el poder comprar la madera en la que se queman. La más valorada es la de sándalo. Desde que descansa el cuerpo en la cama de madera y éste se cubre con más ( no se ve más que un montón de troncos ardiendo) y el mismo se termina consumiendo, pasan tres horas. Pero antes de esto, los familiares siguen rituales como recoger agua del Ganges y "darle de beber" a la persona que se marcha, cinco veces. También dan vueltas alrededor del cuerpo cinco veces. Cuando cumplen con todos los rituales, uno de los familiares debe ir a un templo sagrado a recoger la llama que prenderá todo. En caso de que muera un marido, su mujer cuando empiece a arder saltará por encima del cuerpo, y así bastantes cosas más.
Algo que me llamó la atención es que si una mujer embarazada fallece, o un enfermo de lepra, un niño menor de cierta edad, y algún que otro caso más, se les considera "impuros" y no se les quema, si no que se les arroja al agua hasta que se hundan o el río los arrastre, o los propios peces (ciegos por cierto por tanta contaminación) hagan de ellos su alimento.

Vamos, un río en el que dan ganas de darse un chapuzón!!

Ya os he comentado que es mejor no hacer fotos en estos Ghats, pero para que veais un poco lo que es habitual encontrarse, os dejo unas fotos hechas "disimuladamente" a uno de los cortejos, por supuesto fuera de zona sagrada y evidentemente porque no se ve la cara del fallecido (algo que por cierto ellos muestran sin problema en fotografías expuestas en los locales donde venden las telas que los cubren). Al fin y al cabo, forma parte del día a día de Varanasi y desde el respeto, os lo muestro para que conozcáis algo más de esta ciudad.


Pero dejando de lado este tema.... Os sigo enseñando alguna que otra foto del resto de Ghats

Podemos ver un ghat en el que es habitual lavar a los búfalos, otros en el que las mujeres a primera hora van a hacer la colada, otros que bien podrían ser "cementerios" de las barcas inservibles que antes fueron utilizadas para los  paseos por el Ganges, o algunos con niños jugando con sus cometas, gente bañandose, puestos repletos de barqueros o simplemente personas relajándose. No podía faltar el que sirve de urinario público... Hay muchos y con muchas utilidades diferentes...







Cada día, al atardecer en algunos de los Ghats principales se lleva a cabo la ceremonia Puja de ofrenda al rio, dura una hora y en ella se hacen rezos, se "bailan" inciensos, fuegos.. de mano de 5 sacerdotes. Todo un acontecimiento para locales y extranjeros



Y hablando de "acontecimientos"... fue aquí donde viví uno personal. Y es que para mi, poder tener mi propio saree, pero no uno cualquiera, si no uno hecho con algunas de las mejores sedas de India, y nada más y nada menos que de Varanasi... desde luego es algo que guardaré para siempre, y he de decir que "en directo" gana muchísimo. En estas fotos de las pruebas puede verse el color y demás, pero tocarlo y ver cómo está elaborado... Es toda una maravilla. Como puede intuirse... estoy encantada con mi auto-regalo!!



Esta tan deseada compra no podía hacerse en cualquier sitio. Varanasi está plagada de locales con Sarees, pero la ocasión merecía que lo adquiriera en uno de los lugares con más renombre de la ciudad, en Baba Blacksheep, y he de decir que fue todo un aprendizaje, porque no se ciñeron a venderme los primeros 6 mts de tela que me llamaran la atención, si no que aprendí a diferenciar los que eran 100% seda de los que llevan mezcla con otros materiales, me enseñaron a colocarlo de varias maneras diferentes... en definitiva, me encantó este ratito y llevarme conmigo una pieza que personalmente me encanta! Cierto que no es muy apropiado para salir a comprar el pan por Madrid.... pero es un recuerdo especial para mi, al fin y al cabo ya sabéis que me pierden "los trapitos"!!, ¿qué os parece a vosotr@s?



Como os he contado, aprovechamos unos cuantos días en esta ciudad, y como siempre ésto nos permitió recopilar montones de fotos con mil instantes, así que os enseño alguna más...





Me despido hasta el siguiente blog, no sin antes enseñaros una de mis fotos favoritas



Recordar unos ojos oscuros, de mirada intensa, que me transmiten paz con solo verlos... es un placer en medio de este país repleto de ruido y "autos locos"...

Disfrutad!!

Besos,

Rebe








3 comentarios:

  1. Hola preciosa,me encanta como nos relatas..,es increible,según te leia estaba sintiendo los imaginables aromas a carne quemada que seguro embarga a esa ciudad,no podria vivir en un lugar así,me moriria de tristeza por ser un lugar destinado a la muerte,como bien dices es un cruce de caminos.Por cierto estas preciosa con el saree,tiene que ser una maravilla una de esas tiendas llenas de sedas de fuertes colores..con lo que a mi me gustan.Bueno preciosa,solo decirte una vez mas que me encanta lo que escribis,ya estoy deseando leer el siguiente capítulo,sobretodo vuestra experiencia y fin de año en el Tibet.Os veo guapísimos.Un abrazo muy muy grande.

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    1. HOLA CORAZÓN!!! Muchísimas gracias! es genial que te guste y disfrutes de cada entrada nueva, cuento siempre contigo para llevarte de la mano en este viaje. La verdad es que Varanasi si es una ciudad chocante y yo tampoco podría vivir en ella, pero desde luego nos ha enseñado mucho e incluso en mi caso ha hecho que me familiarice mucho más con la muerte, aunque esto suene fatal. Me alegro mucho de que te guste el saree, lo cierto es que aprender de esta gente y ver esas estanterías llenas de esas increíbles telas...fue un pequeño paraiso. En breve os contaremos un poco más del resto de destinos y por supuesto de cómo vivimos el fin de 2012 rodeados de tibetanos e hindús, fue bastante curioso jeje. Mil besos preciosa! te queremos!

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  2. Asi me siento leyendo esta interante aventura,de vuestra mano,os quiero

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