sábado, 29 de diciembre de 2012

Acabamos 2012...

 Acaba 2012... y espero que el final del mismo sea muy especial para todos, pero sobre todo os deseo UN MUY FELIZ 2013!!!


martes, 25 de diciembre de 2012

"UNA LÁGRIMA EN LA MEJILLA DE LA ETERNIDAD"

Llegó mi tan esperado día en India.

Desde bien pequeña (de edad, porque de tamaño no es que haya crecido mucho...) siempre que he pensado en India, la primera imagen que me ha venido a la cabeza ha sido este lugar. Tenía claro que no iba a marcharme de este país sin visitarlo, y todos estos días atrás prefería no entrar a ver otros sitios para poder ajustar mi presupuesto y poder entrar aqui. Urtzi me acompañó en esta tarea.

Cambiar de estado (de Rajastán a Uttar Pradesh), llegar a Agra de noche, hospedarte en un lugar a 1 km (si llega) de esta maravilla....saber que lo tienes al lado, a escasos diez minutos andando, hizo que deseara que llegara el día siguiente cuanto antes para pasar a verlo. Estaba más nerviosa que una niña esperando sus juguetes de navidad. Y el gran momento llegó... Por la mañana, tras desayunar, recogimos la tan deseada entrada, el sueño iba haciéndose realidad!!
Paseamos por el casco viejo de Agra,  ya que la zona de alrededores no es que tenga nada especial, aunque es bastante grande y se nota que este lugar es muy visitado. En comparación con otras ciudades de India, los hoteles son bastante "lujosos" (y me refiero a los de turistas "generales", no mochileros)

 Imagino que más de un@ a estas alturas ya sabrá cuál es mi tan ansiado monumento, bien sea por la ciudad que estoy nombrando, porque me conoce bien, porque simplemente ya se puede ver  alguna foto de abajo....jajaja, o porque es muy inteligente, pero si, por fin, a primera hora de la tarde del 4 de diciembre (es una fecha que marco en  mi calendario ), nuestros pies pisaron.....

EL MAJESTUOSO TAJ MAHAL



 Esta maravilla fue construida por el emperador Sha Yahan en memoria de su tercera esposa Mumtaz Mahal que murió al dar a luz a su decimocuarto hijo. Más tarde Sha Yahan fue destronado por su hijo y confinado al fuerte de Agra, haciendo que solo pudiera contemplar su obra desde las ventanas de fuerte. A su muerte, fue enterrado junto a Mumtaz. Las tumbas de ambos están en la galería principal, pero las reales están justo debajo de éstas, a unos metros para que no se deterioren.

Esta maravilla está construida en mármol blanco, pietra dura ( que es otro mármol especial) con miles de piedras semipreciosas incrustadas.

Hay varios mitos sobre el Taj Mahal, como que es un templo hinduista, que el propio Sha Yahan planeaba construir al otro lado del rio su propio mausoleo exactamente igual, pero en negro o por ejemplo que las manos de los artesanos que trabajaron en él fueron cortadas una vez finalizado para que no volvieran a repetir nada similar. Pero a dia de hoy nada de esto se ha podido demostrar.

Pasear por sus jardines de inspiración persa es un placer. Evidentemente hay mucha gente, pero no es para nada agobiante, es un lugar enorme, y además del propio Taj Mahal puedes encontrar por ejemplo un museo en el que se exponen retratos del emperador y su esposa, monedas de la época o unos platos de celadón que, se dice, se hacen pedazos o cambian de color si se sirve en ellos comida envenenada.



De lo único que me arrepiento de esta visita, es de no haber podido pasar más tiempo dentro del recinto, pero cada minuto que estuve allí lo disfruté al máximo, y desde luego acompañada de Urtzi aún más!!! Fue increíble vivir esto juntos, compartir cada minuto del viaje lo es y pasear y entrar a uno de los lugares más  impresionantes del mundo en compañia de la persona que quieres la experiencia se vuelve única.

Me pasaría horas y horas hablando de este lugar, pero no quiero aburriros. Lo ideal sería que lo viérais vosotros mismos, así que si tenéis algún día la oportunidad de verlo, no lo dudéis. Para mi es de lo mejor, lo que sentí allí dentro y lo que compartí al lado del mejor compañero que podía tener para vivirlo, queda entre nosotros como podréis comprender, pero desde luego es algo para nunca olvidar.

Por mi parte, solo me queda compartir con vosotros algunas fotos más de este día.


 
 
 
 


 
 
 
 
 
Su creador dijo de él que "hacía derramar lágrimas al sol y la luna" y un ilustre como Rabindranath Tagore afirmó que es "una lágrima en la mejilla de la eternidad"...
 

Disfrutad

Besos,

Rebe


2 x 1

 Hoy os hablaré de dos ciudades visitadas por el precio de una... estoy de rebajas!!

 En primer lugar... LA CIUDAD DEL LAGO SAGRADO, o lo que es lo mismo... PUSHKAR. Este lugar está construido en torno a un lago, el cual, según la historia de estos lares, apareció cuando el dios Brahma dejó caer una flor de loto donde está situado.

 Cuenta con 52 ghats (que son zonas de baño, ceremonias, etc) y aunque es bastante más turística y comercial que otras, es a la vez muy mística.



No es demasiado grande, pero la zona más transitada es la del bazar. Prácticamente es una calle repleta de tiendas y más tiendas, vamos, que como podéis imaginar yo me alegré la vista con trapos, babuchas y abalorios a base de bien.


Casualidades de la vida, nos cruzamos con Reyes, un encanto de chica, amiga de mis chicos y a la que yo tuve el placer de conocer. Tras pasar un agradable rato con ella descubriendo más cosas del lugar y de lo que se cuece en torno a los "negocios textiles", nos despedimos hasta la próxima, que seguramente sea dentro de poco en Tailandia.


 

Seguimos pateando Pushkar, descubriendo rincones, viendo como un grupo de chavales tocaba al atardecer, encontrando a un hombre y su cobra en plena calle, visitando la zona de la feria del camello que acababa de terminar el día anterior, pero de la que aún quedaban restos, y aquí otra cosa no, pero las norias les gustan más que a un tonto un lápiz (como se dice en mi pueblo), y es que a falta de una... cinco!

Hecha la primera rueda de reconocimiento, tocaba irse a descansar y al día siguiente más.


 
Un buen desayuno con vistas al lago, un rato de charla tranquila antes de ponernos a andar y a exprimir el segundo día. Esta vez tocaba subir al Templo de Saraswati, y cuando digo subir, me refiero a subir de verdad... Tras una hora de ascenso, se llega a lo alto de una colina desde donde se ve todo Pushkar. Un poco paliza, pero mereció la pena.
 
 



Nos marchamos de Pushkar, no sin antes probar unas hamburguesas vegetales increíbles y para entonces ya sabíamos que la siguiente parada sería...

 LA CIUDAD ROSA, o lo que es lo mismo, JAIPUR. La capital del Rajastán. Se le llama así, porque en honor a un antiguo rey inglés, y ante su llegada a la ciudad, para darle la bienvenida, se pintó toda la ciudad en este color. Desde entonces es obligatorio mantener los edificios del casco antiguo así.

 
 
En el post que trataba de Udaipur os adelanta que hay cosas de India que no me han gustado. Bien, Jaipur es principalmente lo que no me ha gustado nada.
 
 Para empezar, está muy bien que se llame "la ciudad rosa" por aquello de suavizar un poco la impresión que te llevas, pero a mi parecer, de manera muy equivocada. Es una ciudad muy sucia (nada nuevo a estas alturas), el tráfico no es mejor que en otros sitios ( cosa que tampoco resulta raro), ni se come lo mismo o mejor que en otras ciudades (salvo en un "bebódromo" en el que nos miraron a las chicas un poco mal, pero claro, éramos las únicas allí... aunque estás en su casa, así que lo mejor, ignorar cualquier mala cara y seguir tu camino), y todo eso al fin y al cabo es lo de menos, pero lo que para mi tiene más encanto de este país, aquí pierde muchos puntos, y es su gente. Habrá de todo como en todos lados, pero desde luego pocas personas de las que encontramos, salvo 2 o 3, eran al menos tratables, o esa fue al menos mi experiencia personal.

 Con lo único que me quedo de sus gentes es con los besos que me regalaron dos niñas adorables que nos seguían por la calle. Me tocaron en el brazo tímidamente para llamar mi atención, me preguntaron si podían darme un beso y por supuesto no pude negarme. Ellas se fueron tan contentas, y yo más por haber tenido un agradable encuentro en esta ciudad y más con las personas que más me gustan de aquí, los niños.

 Dicho esto, solo quedaba fijarse y procurar  disfrutar de lo que es la ciudad en si, aunque yo tenía poco por donde cogerla.

 Como veis no me ha apasionado Jaipur, pero aún así y como de todo lo malo hay que sacar el lado bueno, os cuento algún detalle más de la parte positiva.

 Ya que desde la calle se veían un poco mal los edificios "emblemáticos", nos subimos a una azotea para ojear mejor todo


 

Luego seguimos aprovechando para hacer lo que mejor se nos da, patear y descubrir sus calles, arquitectura, ver cómo hacen alguna que otra producción "bollywoodiense", la fauna local...


Estuvimos tres días aqui. Mis "amiguis" (como dice la guapísima Lore) vieron cuatro de los sitios más representativos de la ciudad, mientras Urtzi y yo andábamos y descubríamos también alguno de ellos ( sin entrar ) y los dos parques que tiene Jaipur. Eso si, hace un calor importante, así que nos vino bien encontrar un McDonald's en el que poder comprar el antojo del día: unos helados!

 Una vez completada la dosis de azúcar, nos fuimos a descubrir "Central Park", pero como podéis imaginar, esto se parece más bien poco a New York. En sus avenidas no hay taxis amarillos ( si tuk tuks parecidos, aunque solo sea en color), ni rascacielos, aunque si hay humo y algún que otro edificio acristalado. Y si por el camino no te ha dado tiempo a pasar por la peluquería, no hay problema, en la esquina de las principales avenidas tienes una "express".



 
 
Visto lo visto, tocaba relajarse un rato en el parque, que más que parecerse por dimensiones al de la ciudad americana era más bien igual de grande (o menos) que "el parque de los patos" de La Poveda - para los que no conozcáis éste último, es un parquecito de barrio
 
Lo que más me gustó del día fue que me lo pasé genial en el parque haciendo lo que más me gusta: el tonto!!, y con la mejor compañia
 
 
 
 



De vuelta a la Guest house paseamos por la avenida que lleva desde el casco histórico al Albert Hall, que también está ajardinada, y llena de gente que hace allí su vida o intenta hacerla como buenamente puede.


Apuramos los días en la capital paseando más, esquivando cualquier tipo de "vehículo" o descubriendo las "últimas creaciones" del Sr. Amancio Ortega en los mercadillos locales... El último día, tras esperar toda la mañana a que llegara Deepak (nuestro conductor), volvimos a meternos unas cuantas horas en el coche... Nuestro paso por Rajastán terminaba aquí


 

Nunca se debe decir "nunca", pero a día de hoy... creo que no volveré a visitar esta ciudad.

En el siguiente post, y ya que hoy os he hablado del sitio que menos me ha gustado, os enseñaré el que más ganas tenía de conocer de toda la India y más me ha gustado hasta hoy.


Mientras seguimos descubriendo cosas y haciendo el tonto en el camino... y por supuesto contándooslo...


Disfrutad!!

Besos

Rebe
 

sábado, 22 de diciembre de 2012

Bond... James Bond..

De nuevo, tocaba levantarse temprano y coger las mochilas y la carretera con ganas para descubrir la siguiente parada… No sin antes hacer un alto en el camino para visitar los templos de Ranakpur, que para mí han sido los más bonitos hasta ahora 



 Desde luego encontrar esto rodeado de montaña, fue un oasis en mitad del tedioso camino plagado de asfalto en malas condiciones.








Lo que iba a ser una visita express, se convirtió en una tranquila y agradable parada. Era un lugar en el que realmente te apetecía estar, cuando estas dentro, se respira paz y propicia el contacto con locales. Allí conocimos a una familia de un pueblo cercano que había ido de visita, Urtzi hizo muy buenas migas con ellos y le preguntaron si tenía novia y si quería casarse conmigo, rápidamente organizaban una boda en su ciudad!! Cuando me lo contó fue un momento muy divertido y a la salida yo también les conocí y como no, nos hicimos las correspondientes fotos juntos.


Fuera de los templos estábamos rodeados de monos, y perros claro ( en India hay muchos no, muchísimos perros callejeros ), y eso también dio juego para hacerles algunas fotos y videos, aunque no por mucho tiempo, ya que no es muy aconsejable estar debajo de un grupo de monos… pueden caerte cosas a la cabeza o pueden molestarse un poco.


Hecha la parada correspondiente, tocaba seguir el camino… y después de unas horas, por fin llegamos a nuestro destino: La Ciudad de “Octopussy”. Vale, no es que se llame así, pero en ella se grabó parte de esa película del famoso 007, si, Bond, James Bond… Pero vale, os diré su nombre real si insistís… La ciudad en cuestión es UDAIPUR.
Aquí se empezaba a notar algo más el turismo, pero desde luego este lugar merece mucho la pena. Me pareció precioso!! Es posible que de lo que os he contado hasta ahora parezca muy repetitivo el hecho de deciros que “me encanta”, “la gente es maravillosa”, etc etc, vamos, como si no hubiera nada que no me gustara de la India ( a parte de los claxons del tráfico), pero haberlo, haylo, como las meigas, aunque eso os lo contaré más adelante.
 Sigamos con la cinematográfica Udaipur…
El coronel británico Jamestod, que fue quien le puso en 1829 el nombre de “Udaipur” la describió como “el lugar más romántico de toda la India”. No se si será el que más, pero la verdad que si es una ciudad que invita a dar largo paseo en pareja por la orilla de su lago Pichola.
 
La verdad es que en esta ciudad encontramos una Guest House que estaba bastante bien. Todos ponemos de nuestra parte nada más llegar a los lugares para encontrar la más económica y mejor, y de nuevo el mago-Mikel dio con la que sería nuestro hogar por unos días. De hecho nada más llegar nos acomodamos un rato en la terraza de la azotea desde las que saqué las fotos que acabáis de ver encima de estas líneas.
 
Pero no podíamos esperar mucho más, y como es nuestra costumbre, nos pusimos a recorrer el lugar.
En India ahora mismo es temporada de bodas, y cada noche hay fiesta en las calles. Esta vez no iba a ser menos, y nos dimos de bruces con una, o al menos, con lo que nosotros llamamos “la despedida de soltero” del marido, porque no hay rastro de la mujer.
Los séquitos que nos encontramos constan de un carrito con unos altavoces enormes y música, o en su defecto ( o añadido ) una banda de música perfectamente uniformada, unos 10
ó 15 “hombres-farola”, si si, habéis leído bien. Son personas que llevan encima de la cabeza farolas “portátiles” unidas unas a otras por cables y estas a su vez a un carro que carga un enorme generador. La correspondiente muchedumbre de invitados que bailan y lanzan dinero sin parar montando la gran fiesta, y al final, un, por norma, novio poco sonriente montado cual príncipe en su corcel porque va ataviado como si fuera de la realeza. Y digo “poco sonriente” porque en general no se les ve muy contentos… creo yo que es porque se pasan horas ahí subidos, viendo como disfruta el resto y pensando… “te casaste… la cagaste”
 
 
Pero siguiendo con lo que es la ciudad en si, os diré que, sorprendentemente, es una de las más limpias ( y eso aquí ya es mucho decir) que hemos visto hasta ahora. Basura hay, no os voy a engañar, pero la tienen más controlada, "minas" de vaca también, pero algo menos... y sorprendentemente tienen cubetos de basura y papeleras!! Algo que hasta la fecha era impensable, eso si... mucho uso, lo que se dice mucho uso no le dan.

Aqui, como en cada sitio, hay maravillas artesanas. En este caso visitamos una escuela de arte donde hacían unos grabados y dibujos increíbles, y es que Udaipur es conocida por esto.


Por cierto, en India abundan las pinturas, figuras, recuerdos... que representan a un camello, un elefante o un caballo. Éstos simbolizan el amor, la suerte y la fuerza respectivamente.


 Despúés del viaje, de un primer paseo y una rica cena, tocaba descansar. Al día siguiente pasearíamos conociendo más rincones de la ciudad.


Y para empezar con fuerzas la jornada siguiente, nada como un buen desayuno, y ¡¡¡ qué desayuno!!!, de los mejores que había probado hasta entonces. Una riquísima ensalada de frutas, muesli, miel, yogurt y un sandwich con tomate, queso, cebolla y algun que otro ingrediente más que ya no recuerdo... Vale, no sonará muy increíble, pero os aseguro que su sabor lo era. Urtzi pidió un dulce, que la verdad, no recuerdo que llevaba ( lo se, soy un desastre para esto, pero el tema culinario se lo dejo a él) pero delicioso también.

Cargadas las pilas, era hora de quemar tanta caloría, así que tocaba.... andar!!

 
Hoy os he hecho leer más de lo habitual, así que no os mareo mucho más y os dejo con alguna que otra foto de lo que vimos en Udaipur. Solo añadiré que es un sitio que merece mucho la pena, plagado de antiguos palacios reconvertidos en lujosos hoteles y con un en encanto único, en el que en cualquier rincón puedes encontrar un niño que hace unas figuras con todo detalle, o un grupo de mujeres y niños que no dejan de saludarte y decirte "hello" para llamar tu atención, orillas del río en las que lavar la ropa, bañarse o simplemente practicar los rezos diarios, un sitio donde de repente en un parque encuentras un mercado tibetano repleto de delicias y grandes frases de Dalai Lama o al mismo doble hindú de Dani DeVito!!...





Mientras seguimos caminando por las calles de la India, solo me queda despedirme hasta el próximo post... asi que...


Disfrutad!!!
Besos,
Rebe